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FAMILIAS RECONSTITUIDAS: Cómo Fortalecer la Relación de Pareja

CONSTRUYENDO UNA RELACIÓN DE PAREJA SÓLIDA

 

Una pareja con una relación sólida se adapta mejor durante el proceso de construcción de una familia reconstituida.Cuando dos personas deciden mantener una relación de pareja en el marco de una familia reconstituida, ambos se enfrentan a un reto importante, no sólo por las necesidades de tiempo, atención y esfuerzo que toda relación sentimental necesita, sino también por las complejas reconfiguraciones que se desarrollan entre los distintos componentes de la nueva familia.

 

De hecho, la pareja en familias reconstituidas debe afrontar y asumir un número elevado de cambios en un corto periodo de tiempo, al menos más breve de lo que suele ser habitual en familias convencionales.

 

Todas estas dificultades ponen a prueba la consolidación de la pareja. Por ello, es vital fortalecer la relación de pareja en familias reconstituidas cuanto antes, pues está en juego el éxito de la relación sentimental y la adaptación favorable de los hijos.

 

 

¿QUÉ SON LAS FAMILIAS RECONSTITUIDAS?

 

Hablamos de familias reconstituidas (también denominadas familias ensambladas o familias reconstruidas) para referimos a familias formadas por una pareja en la que al menos uno de sus miembros tiene un hijo de una relación anterior (como es el caso de familias provenientes de un divorcio donde uno o los dos miembros de la pareja tienen hijos previos).

 

A diferencia de las familias convencionales, en las familias reconstituidas las obligaciones parentales no corresponden en exclusiva a la nueva pareja sino que, puede haber otra persona o personas con obligaciones y derechos parentales. Asimismo, mientras que en la familia convencional los miembros pertenecen al sistema de familia nuclear (con vínculos bien definidos social y legalmente), en el sistema de la familia reconstituida los límites son más imprecisos.

 

De hecho, puede haber incluso ausencia de consenso acerca de quién forma parte de la familia, pues no se va a formar una nueva familia partiendo de cero, sino que se trata de un proceso de integración en familias ya formadas, con sus propias normas de funcionamiento, historia y rituales, y alguien ocupando el lugar de otros (con lo que puede que no todo el mundo esté de acuerdo).

 

 

LA IMPORTANCIA DE FORTALECER UNA RELACIÓN DE PAREJA EN FAMILIAS RECONSTITUIDAS

 

Una pareja que tiene una relación fuerte puede proporcionar ayuda y adaptarse mejor en los momentos duros durante el proceso de construcción de una nueva familia.

 

Asimismo, mostrar sentimientos positivos, comprensión y apoyo hacia el compañero sentimental ayudan y motivan para no abandonar, al mismo tiempo que permiten al resto de los miembros de la familia asumir patrones de conducta correctos, aceptar al nuevo miembro y generar un clima de satisfacción y felicidad con el tiempo.

 

Los niños suele mostrarse más permeable a la entrada de un nuevo padre/madre si ambos mantienen una buena relación. No obstante, la aceptación conlleva tiempo (en torno a 15-24 meses) en especial para adolescentes. Durante esta fase es esencial proporcionar apoyo al miembro de la pareja más vulnerable para que no se sienta aislada. Además será necesario afrontar y superar distintas etapas caracterizadas.

 

Estas etapas son: 1) los primeros retos tras el periodo de luna de miel de la nueva pareja, 2) las luchas de lealtad y las pérdidas, 3) la toma de conciencia y la acción y 4) el compromiso. Puesto que llegar de manera satisfactoria al final de trayecto puede necesitar varios años, veamos cómo conseguirlo. 


1. Familias Reconstituidas.AFRONTANDO LOS PRIMEROS PASOS

 

Aunque los adultos tengan ideas maravillosas sobre la creación de una nueva familia feliz, los niños pueden pensar todo lo contrario, ya que aun cuando la pareja rota muestra pocos sentimientos y afecto los niños a menudo tienen fantasías sobre la reconciliación de sus padres. Es por ello que les moleste la llegada de un nuevo padre/madre, sin importar cómo es la nueva pareja.
 

Durante esta etapa, los niveles de tensión y ansiedad se incrementan rápidamente, generando discusiones y temores. En los primeros momentos, la mayoría de las familia reconstituidas se sienten nerviosas y temen la posibilidad de pérdida de la pareja. Los datos confirman estos temores, pues la tasa de divorcios en los segundos matrimonios es más alta que durante las primeras nupcias. Por tanto, fortaleciendo la relación de pareja la posibilidad de una ruptura disminuirá.


Una manera recomendada de fortalecerla es realizando actividades recreativas con tu pareja. Pueden ser actividades de bajo costo como pasear, acudir a eventos comunitarios... Sin embargo, es conveniente saber que pueden aparecer dificultades como la interferencia de temas familiares (sentimientos de culpabilidad por parte del adulto al compartir el tiempo libre con la nueva pareja o sentimientos de abandono, pérdida de atención y resentimiento hacia la nueva pareja por parte de los hijos, por ejemplo).

 

Recuerda que la privacidad o las necesidades de la pareja no están limitados por los hijos. Una solución es planear actividades que los hijos puedan realizar mientras la pareja disfruta de momentos de intimidad.

   

2. Familias Reconstituidas.SUPERANDO LOS CONFLICTOS, LAS LUCHAS DE LEALTAD Y LAS PÉRDIDAS

 

Durante la reconstitución de la nueva familia,  los padres pueden sentir la existencia de una lucha de lealtades entre el niño y el nuevo compañero. De hecho, es probable que los hijos  sientan una fuerte lealtad hacia el progenitor ausente. Esta situación genera malestar, favoreciendo que el padre  o madre se angustie por la pérdida de la antigua relación y por la pérdida de la imagen idealizada de familia.

 

Pero los obstáculos cotidianos no sólo se limitan a cuestiones de lealtad. Mientras que los conflictos con los hijos más pequeños surgen de actividades diarias tales como la alimentación, la disciplina, la educación, los modales, las tareas escolares y domésticas; en los adolescentes, en cambios, las discusiones aparecen a la hora de compartir el dormitorio, dualidad de normas y roles cuando existen dos hogares o cumplir con los requisitos de la custodia.

 

Otra fuente de conflictos aparece cuando el progenitor ausente, ya sea por cuestiones económicas o de custodia, intenta sabotear a su ex-pareja en todo lo que hace. Por tanto, para construir de manera saludable una nueva familia será necesario tomar conciencia de la situación y pasar a la acción.

 

3. Familias Reconstituidas.LA TOMA DE CONCIENCIA Y LA ACCIÓN

 

Las parejas reconstituidas suelen encontrarse con obstáculos que a veces superan sus propios recursos. Tras las primeras fases, el adulto que entra en la familia puede empezar a  sentirse como un extraño frente al resto de la familia. Por otro lado, está el rechazo de los hijos de la pareja. En estas ocasiones es recomendable la ayuda de un mediador, psicólogo especialista en pareja o un trabajador social para solventar con éxito estos obstáculos. Otra opción muy recomendable es unirse a un grupo de apoyo para familias en circunstancias similares.
 

En cualquier caso, la pareja debe pasar a la acción si no quiere verse inmersa en una situación sin salida. Para comenzar, ambos pueden hablar sobre los problemas y decidir qué pasos pueden darse para abordarlos. Mantener una buena comunicación de pareja será fundamental.

 

 

Reconociendo la importancia de la comunicación

 

Una habilidad esencial para construir una relación de pareja es la comunicación efectiva. Con un estilo adecuado y constructivo de comunicación, muchos de los conflictos importantes pueden resolverse de forma rápida y con un menor impacto. A veces se cree que las parejas perfectas no tienen problemas, lo cual es irreal y falso. En contraposición, el conflicto y los desacuerdos entre los miembros de la pareja son inevitables y hasta enriquecedores.

 

Aprende habilidades de comunicación para la pareja.Los conflictos son beneficiosos cuando se afrontan con un estilo de comunicación constructivo. Y esto no requiere del aprendizaje de grandes destrezas, pues cada día solemos comunicarnos con éxito con multitud de personas. En ocasiones se reduce a prestar atención a determinados detalles (ver más información sobre habilidades de comunicación de pareja). 

 

Algunos consejos que pueden ayudarte a mejorar tus habilidades de comunicación con la pareja son:

 

  • Mantener la calma. Frente a un problema complicado, es normal sentirse abrumado y nervioso. Pero estar a la defensiva o no hablar sobre ello suele empeorar las cosas. Asimismo, si necesita un momento para pensar, decírselo a la pareja es mejor que evitarla.
  • Escuchar y hablar de forma constructiva. Es complicado mantener una perspectiva positiva al hablar cuando nos sentimos atacados. La idea es estar dispuesto a escuchar el punto de vista de la pareja y tratar de entenderlo (lo que no implica estar de acuerdo).
     

Dando apoyo a la pareja

 

A veces no se trata de hacer un análisis exhaustivo del problema, sino de hacer saber a nuestra pareja que comprendemos cómo se siente. También se puede proporcionar apoyo emocional felicitando de forma honesta sus esfuerzos o asumiendo los errores propios y nuestra propia responsabilidad.


Asimismo es aconsejable recordar de vez en cuando las cosas positivas de la relación, ya que estos pensamientos positivos favorecen el escenario para desbloquear conflictos.

 

 

Reconociendo los problemas

 

Es fundamental reconocer la existencia de problemas, sobre todo cuando la convivencia o la calidad de la relación se ven afectadas de forma importante. Estos hechos pueden indicar la existencia de problemas más profundos en la relación. Puede ser el momento de pedir ayuda a un psicólogo o trabajador social. Si no conoces a ningún profesional especializado en relaciones de pareja, pregunta a familiares, amigos o vecinos de confianza. Ellos pueden sugerirte  alguien con quién ponerse en contacto. 


4. Familias Reconstituidas.

 

EL COMPROMISO

 

 

Finalmente, el futuro a medio y largo plazo de una relación de pareja en familias reconstituidas requiere de compromisos, tales como compromisos financieros (se debe acordar cómo compartir el dinero) o la crianza de los hijos. 

 

Uno de los aspectos más difíciles de la vida en familias reconstituida es la crianza de los hijos. Según apuntan las investigaciones recientes, los más jóvenes (de 10 a 14 años) pueden experimentar el momento más difícil al adaptarse a una familia reconstituida. Los adolescentes mayores (de 15 años o más) necesitan menos dedicación a su crianza y pueden tener menos inversión en la vida de la familia reconstituida, mientras que los niños más pequeños (de menos de 10 años) suelen aceptar más a un nuevo adulto en la familia, sobre todo cuando el adulto es una influencia positiva (APA, 2010).

 

En este sentido, los padrastros o madrastras deben establecer primero una relación con los niños que se parezca más a la un amigo, en lugar de imponer disciplina. Las parejas también pueden acordar que el padre que tiene la custodia es el principal responsable del control y disciplina de los niños hasta que el padrastro o madrastra y los niños establezcan un vínculo sólido.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

American Psychological Association, APA (2010). Cómo hacer que las familias reconsituidas funcionen. Consultado y Extraído

   de http://www.apa.org/centrodeapoyo/familias.aspx (24 de agosto, 2010).

Berger, R. (1998). Stepfamilies. A multi-dimensional perspective. New York: Haworth Press.

Einstein, Elizabeth, y  L. Albert. (1986). Strengthening Your Stepfamily, The Stepchild's Dilemmas. Circle Pines, MN: AGS.
Pasley, Kay, y Marilyn Ihinger-Tallman. (1994). Stepparenting: Issues in Theory, Research, and Practice. Westport, CT:

  Greenwood Press.
  

Elaborado por el Equipo de Seduquere - 25/08/2010 

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